jueves, 16 de diciembre de 2010

Love is a battlefield~

   ¿Existe el amor eterno? Lo dudo. Supongo que es una pregunta que millones de personas se han formulado durante el pasaje de los siglos. Si bien existen frases como: “nada duele para siempre” o “nada es construido para durar para siempre” ¿Se referirán también al amor? En mi opinión, el amor fraternal si es eterno, bueno, hay excepciones. Pero yo siempre voy a amar a mis hermanos, a mi madre, a algunas amigas. La sangre tira más, son la familia que no elegí, pero que amo con todo el corazón. Pero, a lo que me refiero es: ¿Existe el amor eterno entre un hombre y una mujer? La vida me ha llevado a pensar que no. Deben creer que soy una desequilibrada, tengo 14 años y pienso en estas cosas, a los 30 me tiro debajo de un auto, si lo sé, pero no me puede importar menos, es decir, me importa, pero aprendí a fingir que no.
   ¿Cuándo saber que el amor se terminó? Quizá cuando se transforme en “cariño” o “respeto”. Yo desearía enamorarme para siempre. Pero sé que es casi imposible. Quizá lo ame durante el noviazgo, cuando no tengamos preocupaciones ni nada más allá de nosotros dos. Mi amor tal vez se incremente en nuestra boda, la luna de miel y algunos meses después. Pero, ¿qué va a pasar cuando tengamos nuestros hijos? Cuando nos llenemos de preocupaciones, cuando tengamos cuentas que pagar, criaturas que dependen de nosotros y trabajo que hacer, vamos a estar exhaustos, no vamos a tener tiempo para nosotros mismos, muchísimo menos para el otro. Cuando hablemos seriamente, es decir, cuando no hablemos del clima, el informativo o la tos del nene, vamos a hablar del futuro de nuestros hijos, porque el nuestro ya está labrado, vamos a vivir la misma rutina por el resto de nuestra vida. El amor se va a escapar por la ventana, junto con la pasión y toda clase de sentimientos de esa índole. Dejaremos de comunicarnos, porque a nuestro entender, tenemos toda la vida para hacerlo. Entonces nuestros hijos van a crecer, nosotros nos vamos a volver viejos, sordos, mañosos. Nos vamos a sentir solos, pero ya no importa. Vamos a entablar nuevos temas, como los medicamentos o los nietos. Ya no tendremos todas las mañanas para despertarnos, pero probablemente ya no pensemos en ello, siempre tuve miedo de olvidar, pero seguramente también me olvide de mi miedo a olvidar. Ya con nuestros nietos grandes, ni siquiera discutiremos, nos sentaremos en el porche a esperar la muerte, solos una vez más. Y el amor se fue hace años, nos queremos y nos respetamos, pero poco queda de aquellas personas que solíamos ser. Nuestro cuerpo se deteriora, al igual que nuestros pensamientos y nuestras ganas de vivir. No quiero esto para mi vida, yo quiero ser una “eterna enamorada”. Quiero a alguien que pueda descubrir todos los días, que me enamore una y otra vez. Pero es imposible, ¿en dónde encontrarlo?, ¿por dónde empezar a buscar?
   No es una paranoia de medianoche, el lunes vi “Romeo + Julieta”, y no pude evitar pensar en esto. Romeo y Julieta se amaban más allá de todo, pero ¿quién garantiza que sería así siempre? Los que rápido sienten, rápido olvidan. Veámoslo de esta forma: en el caso hipotético de que el amor hubiese triunfado por sobre todas las adversidades. Supongamos que se escapan, a iniciar una nueva vida fuera de Verona. Su amor se hubiera incrementado, hubieran traído descendencia. Pero, ¿Qué pasaría 20 años después? El dinero quizá escasearía, su amor no podría mantener a una familia. Romeo, pelado y barrigón, Julieta, amargada y cansada. Se echarían en cara cómo arruinaron sus vidas, Julieta gritaría que debió haberse casado con el conde Paris, Romeo, que el casamiento clandestino arruinó sus vidas, ambos reprocharían que dejaron todo por el otro, y se resignarían, porque ya no hay vuelta atrás. Tratarían de reavivar el amor sentido en la adolescencia, pero lo cierto es que ya no son los mismos, ya no se guían por los impulsos, después de todo, fueron los impulsos los que los llevaron a ese lugar.
   Me gustaría vivir una historia de amor sin fin, escribirla todos los días. Despertarme y amarlo aún más, elegirlo cada segundo. No quiero arrepentirme, quiero solucionar los problemas, entrelazar nuestros caminos y trazar uno nuevo juntos, mucho más colorido que el anterior. En cuestión de amor, yo no quiero ser una eterna Julieta, no quiero un amor imposible. Honestamente, no sé lo que quiero, jamás lo hice. De lo que estoy completamente segura es de lo que NO quiero, no quiero una vida rutinaria, aburrida, un esposo clásico, monótono, una familia perfecta, de comercial. Yo quiero una vida ajetreada, divertida, llena de subidas y bajadas, un amor bipolar, loco e inestable pero lleno de vida, de emociones, adictivo, vital e indispensable. Quiero bailar eternamente, enamorarme todos los días. Vivir. Reírme, tropezarme incansablemente, tirar todos los muros que yo misma construí. Lo quiero a él, imperfecto, pero perfecto para mí. Quiero estallar en cada beso, en cada caricia, ver estrellas y fuegos artificiales, sentir miles de mariposas en mi estómago. Quiero morir en cada suspiro y vivir en cada susurro. Quiero ser yo misma, ser por fin alguien en la vida de alguien. Quiero soñar a su lado, cerrar los ojos y volar agarrada de su mano, volar alto hasta tocar las estrellas...

4 comentarios:

  1. Tenes TODA la razon Mar.. Me encantó como siempre.
    No podria haber sido mejor

    ResponderEliminar
  2. anda a cagar AJAJAJAJ, me haces deprimir. JAJAJA. Me encanto, y sabes que es asi, y tambien sabes que YO me siento asi. Quiero un amor de peliculas, de esos que no hay.
    te amo.

    ResponderEliminar
  3. AMO lo qe escribis, como lo escribis, te amo a vos! Jajajajaja, sos una idola ! Segui escribiendo asi :)

    ResponderEliminar